País y Carignan de parras con más de ochenta años, en secano. Se venden directo desde la viña: sin intermediarios, sin tienda en el medio y sin que el vino pase seis meses en una bodega ajena.
Desde 6 botellas el envío va gratis a todo Chile, y sobre 12 se aplica el precio mayorista. Cuando termines, el pedido te sale escrito y listo para enviar por WhatsApp.
Acá las parras son viejas y crecen en secano: sin riego, con raíces que bajan diez metros a buscar el agua. Dan menos fruta y más concentrada. Es la razón por la que el País y el Carignan de esta zona no se consiguen en ningún otro lado del país — y por la que una hectárea nuestra produce la mitad que una regada.
Cuatro pasos y ninguna máquina que reemplace una mano. Es lento a propósito.
En marzo, temprano, cuando la uva está fría. Las parras viejas no aguantan máquina y tampoco haría falta: son catorce hectáreas.
El País se sigue pisando en lagar de raulí. Suena a folclor pero tiene una razón: no revienta la pepa y el vino no sale amargo.
Tinajas de greda para el País, roble usado para el Carignan. Nunca roble nuevo: acá el vino no necesita que la madera le tape nada.
En la misma viña, sin viajar a una planta. Del lagar a la botella no salen del terreno, y por eso llegan como salieron.
El segundo negocio de una viña chica — y el que más se cae por no tener dónde reservar.
Seis vinos con quien los hizo, y una tabla de quesos de la zona.
El recorrido completo: parras viejas, lagar, tinajas y sala de barricas.
Cortar uva en marzo, pisarla en el lagar, y almuerzo campesino a la sombra.
Sí, de Arica a Punta Arenas. Desde 6 botellas el envío va incluido; bajo esa cantidad se cobra según la comuna y se avisa antes de despachar.
Sí, y es lo que más se pide. La caja de 6 se arma como uno quiera: seis distintas, tres y tres, o seis iguales. El precio no cambia por mezclar.
Que la parra nunca se riega: vive del agua que cae en invierno y de lo que sus raíces alcanzan a buscar. Da menos uva, más concentrada, y es lo que hace distinto al vino de esta zona.
Sobre 12 botellas se aplica precio mayorista, y ya viene aplicado en el armador de arriba. Para restaurantes y botillerías hay condiciones aparte: conviene escribir.
Sí. Somos una viña chica y las catas las guía la misma gente que hace el vino, así que los cupos son limitados.
Transferencia y tarjeta. El pedido se confirma por WhatsApp y recién ahí se paga: nada se cobra desde esta página.